Imagen viajes a Marruecos 1001 Tours

Quizás ahora que llevamos tantos meses confinados, sin poder viajar, sin poder compartir con vosotros un país que nos apasiona, es cuando toma todo su sentido el eslogan que eligió el gobierno de Marruecos para dar a conocer su país.

Marruecos, el país que viaja en ti. Hay que viajar a Marruecos para vivirlo, para entender el significado pleno.

Hace unos días, recibí un whatsapp, Yuyo, Argentina, viajó a Marruecos con nosotros en 2016, hace ya 4 años: Qué lindo poder recordar cosas lindas. Una alegre tristeza o una triste alegría, nostalgia de no poder estar ahí pero tener alegría de haber estado…

Son muchos los clientes, ya amigos, con los que el contacto se mantiene pasados los años.

Quizás ahora, es cuando con los ojos cerrados, viajamos de nuevo a Marruecos, tal como nos cuenta Elena.

Cuando el estrés, las prisas, las dudas, los imprevistos, los horarios, los papeles, la multitud, las colas y el cansancio se apoderan de mí, cierro los ojos…y vuelvo a estar allí.

Camino entre las dunas del desierto, frente a un atardecer que tiñe de rojo el horizonte, mientras me envuelve un silencio delatador que permite escuchar los latidos de mi propio corazón. Hundo los pies en la arena, y siento paz.

Me pierdo de nuevo en los bazares, saboreo las fragancias, me deleito con los colores, las telas, los sonidos, las luces. Sonrío mientras escucho los solemnes cánticos de los minaretes, y me siento viva.
Contemplo a los comerciantes y los artistas, a las mujeres y el rubor de sus velos, a los niños sonrientes que revolotean a mi alrededor. Siento sus manitas cogiendo mis dedos, sus anhelantes ojos que me observan.

Me invade la dulzura del viento, el calor de las calles, la harmonía de una puesta de sol eterna. Y siento la esencia de un lugar que tiene magia, sin secretos.

Estamos esperanzados, con nuevas rutas, con nuevos 4×4, activos!!
Esperando poder volver a organizar circuitos personalizados a Marruecos para todos vosotros.

Imagen viajes a Marruecos 1001 Tours Imagen viajes a Marruecos 1001 Tours 4x4 Imagen viajes a Marruecos 1001 Tours

Kasbah Taourirt 1001 Tours Morocco

Es en el sur de Marruecos donde podemos explorar la ruta de las mil kasbahs. Traspasar las montañas del Atlas para adentrarnos en paisajes impresionantes por su naturaleza en estado puro.

Las kasbahs son construcciones de adobe pero de grandes dimensiones, fortificadas, construidas hace más de cien y doscientos años para proteger a sus habitantes de los ataques de otras tribus que llegaban con las caravanas del interior de África.

Muchas de ellas se han ido deteriorando con las inclemencias y el paso del tiempo, pero las hay que nos ofrecen todo su esplendor, que impactan, que transmiten todavía la cotidianidad del lugar.

Ya hablamos en nuestro blog de la Kasbah de Aït Ben Haddou, la más conocida de Marruecos, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, pero hay más, como la Kasbah de Tamnougalt, imponente, impasible al paso del tiempo, al ajetreo de la carretera cercana con su ir y venir de vehículos. La Kasbah de los judios en Zagora, donde todavía los artesanos trabajan como antaño la plata. La Kasbah de Ameridil en el palmeral de Skoura, fina y elegante. La Kasbah de Telouet, en plenas montañas del Atlas, en uno de los pasos de la cordillera, Tiz n Telouet a 2.600 metros de altura. Mil kasbahs!!

Hoy nos dedicamos a la Kasbah de Taourirt, en Ouarzazat, una Kasbah enorme, bien conservada, quizás porque también es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, construida estratégicamente en el siglo XVIII en la ruta de las caravanas de Tombouctou a Marrakech. Una Kasbah preciosa, te paras ante ella, la observas y necesitas tu tiempo para asimilar lo que debió representar hace más de doscientos años, imaginas su laboriosa construcción, observas su belleza. Su color de tierra cálido te da la bienvenida y te invita a entrar, a descubrir sus recovecos. En su interior el palacio del Pacha Glaoui, el mismo que el de la Kasbah de Telouet, el señor del Atlas.

Telouet 1001 Tours Morocco

Al principio, un laberinto de pequeños y estrechos pasajes, escaleras que nos llevan a salas vacías, encaladas, que en su día su servicio debían tener, aunque ahora lo desconozcamos, seguimos avanzando, agachamos la cabeza, otra sala, y otra, todo parece similar, pero en lo alto, llega la sorpresa. Sala amplia, grandes ventanales que permiten disfrutar del paisaje en sus cuatro costados, un mirador precioso, bañado por el sol y la luz clara de África. Maderas policromadas, escayolas trabajadas con precisión, techos decorados, una maravilla que te detiene, te arropa y te lleva a disfrutar por unos momentos de la estancia igual que antaño lo debieron hacer sus propietarios.

1001 Tours Morocco Taourirt

1001 Tours Morocco Taourirt

Enrocada en un Ksar donde todavía viven familias, pasear por sus callejuelas nos transporta a otro tiempo a otro modo de vida que perdura, una vida humilde y tranquila, sin prisas, de callejuelas de tierra y casas de tierra.

Una de las muchas ventajas de nuestros circuitos personalizaos por Marruecos es que tu decides que Kasbah visitar y como visitarla, tu decides si la visita será fugaz o tomarás tiempo para disfrutarla sin aglomeraciones, una experiencia inolvidable.

Nuestro objetivo es ofrecerte una experiencia inolvidable, pensada y personalizada para ti, con la seguridad de que disfrutarás de tu viaje, sabiendo que cuando termine, marcharás con el sentimiento de querer volver y de eso van nuestros viajes personalizados a Marruecos, de clientes aventureros, curiosos, sensibles y respetuosos.

Telouet 1001 Tours Morocco

Khamlia 1001 Tours Foto Músicos

Dicen que quien pierde sus orígenes, pierde su identidad. En el sureste de Marruecos, a escasos kilómetros de Merzouga y las dunas de Erg Chebbí, en el pequeño pueblo de Khamlia, han sabido conservar sus orígenes.

Los habitantes de Khamlia son originarios del África negra, subsahariana, llegaron hace cientos de años con las caravanas que cruzaban el desierto del Sáhara. Con los años, consiguieron su emancipación y con los años cambiaron su vida nómada, asentándose y fundando el pueblo de Khamlia.
Mantuvieron su música, una vez al año celebran el Sadaka, ofrenda religiosa, y durante tres días y tres noches, sin descanso tocan su música y danzan llegando en ocasiones al trance.
Pero fue gracias a la iniciativa de Zaid Oujeaa que la esencia de Khamlia sea la música gnawa. Unos orígenes que se perdían, en donde solo ya los ancianos y algunos pocos, conocían como tocar las castañuelas de hierro, qraqab.
Zaid decidió enseñar música a los niños y jóvenes de Khamlia con el objetivo de proteger y promocionar la cultura de sus antepasados.

La música gnawa tiene como instrumentos las castañuelas de hierro, los tambores y el gimbiri, un bajo de tres cuerdas, entre ellos establecen un ritmo metódico de dos y tres golpes, en donde se añade la voz repetitiva de una frase, haciendo que la canción pueda durar mucho tiempo, produciendo en quien la escucha un estado semi hipnótico.

Hoy en día se ha convertido en una de las músicas más escuchadas en Marruecos, desde la plaza Jmaa el Fna en Marrakech ya podemos ir intuyendo la importancia de cómo la formación en los niños ha llevado a la promoción de esta música.

Llegar a Merzouga, adentrarse a las dunas de Erg Chebbí a lomos de un dromedario, disfrutar de un atardecer sentados en las dunas, con los pies en la arena, dormir bajo un manto de millones de estrellas, despertar y notar el sol en la cara, la luz clara y transparente del desierto, dirigirnos a Khamlia y oír a medida que nos acercamos al pueblo, como la música va tomando protagonismo, es un plan perfecto.

Dicen que viajar nos acerca a vivencias únicas que nos enriquecen la mente y el alma y esta, es una de ellas. Nuestros circuitos personalizados persiguen vivencias inolvidables y únicas, que acerquen a los orígenes y a la esencia de la cultura y las tradiciones de Marruecos.

Khamlia 1001 Tours Foto Músicos Khamlia 1001 Tours Foto Músicos

Dicen que viajar con los hijos les educa y los enriquece como personas, compartir juntos nuevas experiencias nos acerca aún más y lo vivido conjuntamente nos une para siempre por los buenos recuerdos.

Las vacaciones con niños, en verano, semana santa o navidades en Marruecos, es una opción segura de diversión y relax que las hará inolvidables.
Quizás dudéis, quizás os digan, ¿Marruecos?, ¿con niños?, ¿ya es seguro? No lo dudéis, Marruecos es un país seguro, en donde los niños van a disfrutar de experiencias inolvidables.
Marruecos dispone de todas las ventajas a las que estamos acostumbrados, que nos aseguran una estancia sin riesgos y a la vez, dispone de opciones fantásticas y no habituales en nuestro país.

Nuestros circuitos totalmente privados y personalizados, os transportaran a los sentidos de África.

Viajar con niños 1001 Tours Morocco

Preguntemos a nuestros hijos si les gustaría recorrer playas salvajes, infinitas, conduciendo un quad.

Essaouira, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es conocida, también, por la práctica del surf, quizás a nuestros hijos les apetecería! Una tabla de surf bajo el brazo y aprender a surfear las olas del Atlántico.

Viajar con niños 1001 Tours Morocco

Preguntemos a nuestros hijos, si les apetece montar a lomos de un dromedario y subir por las dunas del desierto más grande mundo, si quieren vivir la experiencia de ver el desierto del Sáhara, de descender las dunas en una tabla o rodando como las croquetas, si quieren dormir en una tienda en medio de las dunas,

Viajar con niños 1001 Tours Morocco

Preguntémosles si les gustaría aprender a tocar los tam tams como los hombres del desierto junto a una hoguera, si les gustaría tumbarse por la noche en la arena y adivinar estrellas, miles de estrellas,…

Quizás les gustaría montar a caballo a orillas de la playa, o en un dromedario, quizás les gustaría visitar la Kasbah de Aït Ben Haddou, imaginar cómo eran las caravanas que cruzaban medio África, o visitar los estudios de cine de Ouarzazate, donde se han rodado películas como La Momia, Cleopatra, Juego de Tronos,…

Compartir un juguete con los niños nómadas del desierto.

Montar a lomos de una mula y descubrir la cordillera del Atlas, con el monte Toubkal de 4.167 metros de altura.

Recorrer la medina de Marrakech, visitar los Jardines de Majorelle,…

Y, finalmente, disfrutar de unas palomitas en la piscina del riad.

Estas son las vacaciones ideales si han respondido que sí. Un montón de actividades nuevas y divertidas en plena naturaleza, también para nosotros que todavía tenemos una parte de niños en nuestro interior.

Añadimos relax, paz, tranquilidad, alejados del turismo de masas, gozando de un trato exquisito y totalmente privado y personalizado.

Azul, uno de nuestros colores preferidos, nos evoca el agua, el cielo, el mar, … pero Azul es también el vocablo que usan los tuaregs para el saludo. Azul o Salam, es la manera de saludar en Marruecos, lengua bereber o lengua árabe.

1001 Tours Azul

Las lenguas bereberes dominaban todo el norte de África, y permite que los bereberes de todas partes puedan comunicarse y entenderse.
Ahora, en Marruecos, la lengua berebere es cooficial con la lengua árabe.
En realidad, la lengua berebere de Marruecos es el Tamazigh y la lengua de los Tuareg el Tamasheq. Y en realidad los bereberes se denominan Amazighs y los tuaregs Imoshag, que significa, en ambos casos “hombres libres”.

1001 Tours Morocco Azul

La curiosidad nos empuja a descubrir nuevos caminos, a admirar nuevos paisajes, a aprender nuevas lenguas, a compartir nuevas culturas y costumbres.
Marruecos, es un país perfecto para curiosos, hay tanto por descubrir, tanto para enriquecer nuestra curiosidad!!!

Azul, un buen saludo y el color del mar,…

Azul, el color de los hombre del desierto, de los jardines de Majorelle, de las barcas de Essaouira o Asilah, de todo un pueblo como Chefchaouen en las montañas del Rif.

Nos apasiona Marruecos y todos sus azules, nos encanta compartirlo con todos los curiosos del mundo, por esto nos dedicamos a organizar viajes personalizados por todo Marruecos.

1001 Tours Morocco Azul

Quizás porque en ocasiones ni la intuición, ni la imaginación, nos ayuda a adivinar el disfrute gratificante de una nueva experiencia, quizás porque lo primero que veremos es una inmensa construcción dañada por el paso de los años, por la inclemencia del clima y por el abandono, quizás porque los prejuicios rápidos de nuestra mente, nos auguran lo que los postjuicios nos van a negar, quizás por esto y por lo que viene después, la Kasbah de Télouet toma un protagonismo merecido.

En lo alto de las montañas del Atlas, en uno de los pocos pasos naturales que existen para cruzar la gran cordillera, a 2.630 metros de altura, Tiz-n-Telouet, la familia El Glaoui construyó la Kasbah Télouet en el siglo XIX.

El paso obligado de las grandes caravanas provenientes del Africa subsahariana con destino a los puertos de Essaouira, Casablanca o El Jadida, convirtió a los habitantes de la región en una tribu poderosa, el apoyo recíproco con los franceses en la época colonial, también ayudó a enriquecer a los Glaoui.

Ampliaron la Kasbah a principios del sigloXX, construyendo un palacio fortificado en donde centenares de artesanos trabajaron durante años para decorar su interior, techos y paredes con estucos, zeliges y ornamentaciones de madera de cedro, inimaginable suntuosidad desde su exterior.

Hay que salir de la ruta convencional, adentrarse en el Alto Atlas y hay que entrar en la Kasbah para disfrutar del refinamiento artesanal en su decoración, de una sensibilidad y exquisitez únicas. Hay que asomarse desde sus ventanas y encuadrar las majestuosas montañas y los valles, hay que acariciar con la yema de los dedos, la madera policromada y solo entonces, la Kasbah nos sobrecogerá gratamente.

Quizás porque visitarla, nos llevará también a recorrer el valle de Ounila, por donde transcurría la antigua ruta, la ruta de las caravanas, la ruta de las mil kashbas, una ruta poco transcurrida ahora, de paisajes preciosos, abandonada por la comodidad de la ruta asfaltada convencional, quizás porque Marruecos también sobrecoge gratamente, quizás porque nuestros circuitos personalizados también buscan la sensibilidad que destilan los zellige de Télouet, la perfección de los detalles, quizás porque nos gusta compartir contigo un país que nos apasiona!

 

Chefchaouen, uno de estos rincones del mundo, humildes, sin más, que reafirman que viajar es hacer un viaje a tí mismo.

Su maravilloso color azul, pasear por sus callejuelas, oler las montañas cercanas, adivinar un cielo estrellado que surcará la noche, escuchar el ir y venir de sus gentes, saborear un te a la menta… Disfrutar de este pequeño pueblo rodeado de montañas, donde el azul de sus casas transmite paz, transmite luz, luz de aire fresco y claro.

Chefchaouen 1001 Tours Morocco

Shifshawen en árabe y Chefchaouen en francés.

Una pequeña ciudad, en las montañas del Rif, en el norte de Marruecos, con un innegable origen andalusí en un emplazamiento bereber.
Poblada por moriscos y sefardies expulsados de España después del 1492, fundada por Mulay Ali Ben Rachid. Durante siglos fue una ciudad considerada sagrada, prohibiendo la entrada a los extranjeros, quizás esto, provocó que no sufriera cambios y aparezca, actualmente, como antaño.

Chefchaouen 1001 Tours Morocco

Chefchaouen es la perla azul de Marruecos, una de las ciudades más bellas del mundo, el color azul en sus casas y callejuelas, le dan identidad propia.
Artesanos que en pequeños bazares muestran sus productos, coloridos en el fondo azul añil de los muros.

El tiempo se detiene cuando observas a sus mujeres vestidas con una sobre falda a rayas de colores y su sombrero de paja con pompones, así, alegres, coloridas, cargan la leña o conrean el campo, así sonrientes.

Chefchaouen 1001 Tours Morocco

Chefchaouen, a escasos 100 kilómetros al sur de Tánger y a escasos 200 kilómetros al norte de Fez y unos pocos más de Rabat, es visita aconsejada en nuestros circuitos personalizados. Cuenta con alojamientos de calidad y de encanto que suman valor para una estancia inolvidable.

Chefchaouen 1001 Tours Morocco

 

Hace escasos 6 meses se inauguró en Marrakech el museo Yves Saint Laurent. Un tributo de la ciudad a un gran diseñador.

Dicen que la primera vez que Yves Saint Laurent viajó a Marrakech, corrían los años 60 y despertar en un día soleado, después de días de lluvia le cautivó.

Tardó poco en comprar una casa en la medina con su inseparable compañero Pierre Bergé. Marrakech les acogió!!

Más tarde fue una villa en el barrio de Gueliz y finalmente, el azar, la pasión y el amor por esta ciudad, les llevó a recuperar la casa del pintor Jaques Majorelle, abandonada tras su muerte.

Conocidos los Jardines de Majorelle, en donde Yves Saint Laurent tenía su atelier, en donde creaba sus diseños y en donde gozaba de la vida.

“En Marruecos, he comprendido que mi gama de colores es la de los zelliges, de los ornamentos, de las chilabas y de los caftanes. Mis audacias se las debo a este país, a su enérgica armonía , a la insolencia de sus mezclas, al ardor de sus invenciones. Esta cultura se ha convertido en la mía, pero no me basta absorberla, la he anexado, transformado, adaptado.”

El Museo Yves Saint Laurent de Marrakech

El museo es un deleite para los sentidos, la exquisitez arquitectónica, edificio diseñado por el estudio de arquitectos KO, asemeja al enjambre de los tejidos, con líneas claras y concisas, el edificio abraza su interior, centrando al visitante en la obra y en el cielo azul de Marrakech, nada más a los ojos.

Museo Yves Saint Laurent de Marrakech - Edificio

En el interior la puesta en escena, con una colección de sus diseños en el tiempo, a lo largo de su carrera artística, está cuidada y pensada para poder admirarlos escuchando la música preferida del diseñador.

Yves Saint Laurent y Pierre Bergé disfrutaron de sus vidas en Marrakech, ahora, es Marrakech quien disfruta de un museo único en el mundo, atracción indispensable para los miles de turistas que viajan a la ciudad más coqueta y acogedora del norte de Africa.

Museo Yves Saint Laurent de Marrakech - Obras museo

Y alegando a las palabras de Yves Saint Laurent sobre Marruecos, os brindamos la oportunidad de conocer el país de los mosaicos, los ornamentos, las chilabas y los caftanes.

Conocerlo con respeto y admiración, con la ilusión de compartir nuestra experiencia sobre Marruecos, organizando viajes privados, personalizados, diseñados para cada viajero, quizás intentando asemejarnos a los diseños de alta costura y a los pret a porter que Yves Saint Laurent creó y que Pierre Bergé los perduró.

Perseguimos la exquisitez de los detalles, de los lugares, perseguimos viajes a Marruecos que perduren en el tiempo de vuestras vidas.

Más información

https://www.museeyslmarrakech.com/fr/

https://es.wikipedia.org/wiki/Yves_Saint_Laurent

https://es.wikipedia.org/wiki/Pierre_Berg%C3%A9

Uno de los muchos atractivos de Marruecos es su artesanía. Una artesanía muy presente en la vida cotidiana, basada en la transmisión durante generaciones, de padres a hijos, de maestros a aprendices, en donde las técnicas manuales son la base de las piezas trabajadas.

Destaca en la artesanía de Marruecos la alfarería, el tejido de alfombras, la cestería, el curtido de pieles, la joyería, los bordados, la marquetería,…

Quizás el más significativo por su presencia en palacios, mezquitas, medrazas, fuentes, riads sea el mosaico.

En árabe “zellige” que significa pequeña piedra pulida, el mosaico ornamental a base de trocitos de azulejos de colores.

Zellige, dicen que proviene de la palabra azulejo, zellige, dicen que estos mosaicos ornamentales, tan característicos de la arquitectura marroquí, estan inspirados por los mosaicos romanos.

Marruecos tuvo presencia romana y conserva construcciones de la época, uno de los enclaves de la época romana es Volubílis, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en donde todavía podemos disfrutar de sus mosaicos.

Foto: Mosaico de las ruinas romanas de Volubilis

El trabajo del zellige o mosaico es un ejemplo de una artesanía que requiere del artesano una destreza manual excelente para el trabajo de las piezas, y notables cualidades de su memoria para la realización de los trazados geométricos.

En Marruecos existen cantidad de mosaicos, en paredes, suelos, columnas, fuentes, más toscos o refinados, pero todos preciosos. Podría decir que de los más refinados que he podido contemplar han sido en la Kasbah de Telouet, dicen que más de 300 artesanos trabajaron en la ornamentación del interior del palacio durante más de tres años.

Foto: Kasbah Telouet

Foto: Fuente Nejjarine, Fez

Foto: Palacio Bahia, Marrakech

Cada mosaico es único, como nuestros viajes personalizados a Marruecos, hechos a medida, con destreza y pasión. Con la ilusión de ofreceros una experiencia inolvidable.

La tradición de los mosaicos ornamentales en la arquitectura de Marruecos también tiene su sentido en el uso de los colores, os habéis fijado en los colores de los zelliges?

  • El blanco, este color representa la inocencia.
  • El verde, el color de la naturaleza.
  • El azul, es el color de la esperanza.
  • El amarillo, representa la riqueza.
  • El negro, es el color de los secretos.
  • Y el rojo? El rojo nunca se usa en los zelliges para los suelos, porque representa el color de la bandera de Marruecos.

Dicen que Marruecos es el país que viaja en ti, y nos encantará organizarte un viaje personalizado que te acerque a las tradiciones de la cultura bereber.

Cada vez viajamos más y más lejos. Nos atrapa descubrir nuevas culturas, nuevos paisajes, nos enriquece como personas y nos aporta experiencias gratificantes que recordaremos toda nuestra vida.

Existen rankings de todo tipo para ayudarnos en la elección de nuestros destinos, las siete maravillas, los 10 mejores destinos del año,…etc.
Personalmente creo que hay destinos que van más allá de cualquier ranking y entre ellos, está el desierto.

Dicen que conocer el desierto es similar a ver el mar por primera vez, y el desierto del Sahara, el más grande del mundo, el desierto que abarca gran parte de toda África del Norte, podemos descubrirlo, de una manera asequible, viajando a Marruecos.

El desierto toma formas diversas y cambiantes a causa de su clima, hay zonas de dunas de arena, cuyo nombre es “erg”, hay zonas como valles de roca y piedra cuyo nombre es “hamada” y las zonas de grandes explanadas secas “shatt”, también existen zonas rocosas, esculpidas por el viento.

En el desierto hay vida, podemos encontrarnos dromedarios, cabras, burros, escorpiones, serpientes, pájaros, gacelas, zorros, escarabajos y nómadas. Familias que viven del pastoreo de dromedarios y cabras y que, siempre ofrecerán un té a quien los visite.
Son los bereberes los que ocupan buena parte del Sahara.

En Marruecos, en el sur, empezando ruta desde Marrakech, a escasas horas en 4×4 os proponemos un circuito personalizado a uno o más, de los tres grandes ergs del Sahara: Erg Lihoudí, Erg Chebbí y Erg Chigaga.

Quizás el más conocido es Erg Chebbi, en Merzouga, más de 20 kilómetros de arena y dunas de 150 metros de altura, conforman un paisaje espectacular. Podemos llegar hasta el pie de las dunas por carretera asfaltada, y la oferta hotelera es amplia.

Otra opción es Erg Lihoudí, un pequeño erg donde solo podemos dormir en campamentos de haimas y que se encuentra entre Tagounite y M’Hammid el Guizlane, yo le llamo el mini desierto.

En contra, Erg Chigaga es el gran erg del Sahara de Marruecos, debemos adentrarnos y tras casi tres horas de 4×4 fuera de pista llegaremos, más de 40 kilómetros de arena y dunas de 300 metros de altura, espectacular, el desierto salvaje.

Experimentar el desierto, porque creo que se experimenta. Todos los sentidos activados, la vista disfruta del infinito, dunas y más dunas allá donde abarquen nuestros ojos, el atardecer o amanecer sentados en una duna, las estrellas que van apareciendo, una, dos , cien, miles de estrellas, nebulosas de estrellas…, el oído escuchará el silencio, el lento y mullido paso de algún dromedario, el canto alegre de un pájaro, la música de los hombres del desierto, los tamtam, el crujir de la leña en el fuego, y de nuevo el silencio,…, el olfato olerá el aire puro, el gusto agradecerá un buen tajin cocinado desde la cocina del campamento,… el tacto se activará cuando nuestros pies descalzos caminen por la arena, cuando nuestros dedos la toquen y la dejen fluir por ellos, cuando el sol de la mañana caliente nuestros cuerpos, cuando acariciemos el lomo del camello,.. Os animo a experimentar el desierto.

Viajar a Marruecos con un tour personalizado al desierto es una experiencia única.